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Las Ollas denuncian un trato desigual en la expresión “Le dijo la sartén al cazo”

Olla cerámica con tapa

El acervo popular es riquísimo y muestra de ello es la cantidad de refranes que tenemos en relación a la cocina. Pero no todo es oro lo que reluce. A juicio de ciertos utensilios de cocina como, las ollas, entienden que la expresión “Le dijo la sartén al cazo” es totalmente discriminatorio.

“¿Por qué únicamente se hace referencia en esta expresión a las sartenes y a los cazos?” se pregunta La Olla. La Constitución Española garantiza la igualdad y claramente se incumple este derecho que tenemos” añade y deja entrever  que se están empezando a organizar en todas las cocinas del territorio nacional para iniciar revueltas y acudir “al Congreso” si es necesario a reclamar que se cese en este trato desigual.

Las ollas somos más y más grandes que las sartenes y los cazos y estamos dispuestas a llegar hasta el final. Queremos potenciar que esta frase se pronuncie en sus distintas variantes como: le dijo la olla a la sartén, le dijo la sertén a la olla, le dijo la olla al cazo o le dijo el cazo a la olla.” Entienden, además, que no será un cambio fácil pero es cuestión de “ponerse“, afirman.

Además, las ollas, justifican que es posible ese cambio en tanto se han incluido nuevas expresiones en el acervo común como: “por mi hija mato”, “Sagerao España” o “La he liado parda”. Principal su demanda es el apoyo para conseguir sus lícitos fines.

La cara B: Esperemos que se hagan caso a sus pretensiones porque no sabemos hasta dónde pueden llegar.

Bornequius

Eggtimmer: “Me siento observado. Muy observado”

Eggtimer. Temporizador de Huevos

Eggtimer es un temporizador que sirve para sacar el huevo al punto que más nos guste: duro, medio o blando. ¿Pero a caso nos hemos preguntado cómo se siente él?

Ponte en situación. En primer lugar lo sumergimos en el agua fría que pondremos a calentar para preparar los huevos cocidos. Poco a poco va aumentando la temperatura hasta que empieza a hervir a borbotones el agua. ¿Qué provoca eso? Y no lo digo yo, se lo hemos preguntado a él: “en primer lugar los golpes. Al hervir el agua provoca un movimiento en los huevos que consigue tocártelos. Un sin fin de golpecitos que molestan y vienen de distintos lados sin poder hacer nada. Yo estoy en el fondo“.

Situación difícil la del Eggtimer pero no acaba aquí. En sus propias palabras “lo peor no es eso. Lo peor sin duda es que continuamente me siento observado“. Debemos recordar que en función de nuestros gustos, tenemos que esperar que el color amarillo se llegue hasta la escala que lleva impresa en la parte de arriba. “Paso calor, incluso me llego a quemar, los golpecitos que tocan los huevos” sentencia el Eggtimer “y para más inri la continua, observación a la que estoy sometido, como si así fuera a conseguir que los huevos lleguen al punto deseado. ¡Va a tardar lo mismo!

Parece que se complican las relaciones entre el Eggtimer y los huevos. Éstos últimos prefieren parecerse a los conocidos Kinder Sorpresa. Aunque, a veces respetes el tiempo, cada vez salen de una forma. La sorpresa se hace esperar hasta que los abres. Se escuchan comentarios que es más difícil acertar dos veces con el punto del huevo que que te toque la lotería el mismo día que te cae un rayo.

Me siento observado. Muy observado“: así finaliza el testimonio del Eggtimer que tengo en mi cocina, y es muy probable que tú también tengas.

La cara B: por más que lo mires no se cocerán los huevos antes.

Bornequius